lunes, 9 de enero de 2017

Honduras y su lucha contra el SIDA

Hablar de Honduras y del VIH en la misma frase, es tener constancia del verdadero problema que ese país latinoamericano ha sufrido tras el conocimiento de su primer caso en 1985, y que creció de manera exponencial en los años siguientes, hasta el punto de surgir un agencia que se encarga únicamente de este tema. Y eso es mucho decir.


Porque a decir verdad, cuando en una población de más de 8 millones de habitantes se detectan algo más de 30.000 casos, parece que la sangre no ha llegado al río, y parece algo excesivo un celo semejante. Se diría que con un control de los enfermos y con unas directrices al alcance de cualquiera que fueran claras y eficaces se podría haber hecho una buena contención. Pero el problema va más allá.
Porque tras un estudio de las autoridades, se comprobó que la gran mayoría de los casos se encontraban concentrados en ciertas áreas del país: las zonas urbanas de la costa norte. Y para colmo, portaban la enfermedad un tipo de población muy vulnerable, y con una actividad bastante bien definida: el sexo.
Sí, el VIH había hecho estragos en aquella parte de la población que se dedicaba a la prostitución, tanto los que la ofrecían como los que la consumían; y por desgracia, la franja de edad más abundante era de entre 20 a 39 años, lo que quería decir que la mayoría de estos enfermos representaban la juventud de un país, que iba a arrastrar uno de los virus más agresivos de la historia durante toda su vida. Y a esto se sumaba un nuevo problema, y es que muchos de estos portadores ni siquiera sabían que tenían el virus, pues no se hacían análisis hasta que sufrían de algún síntoma, y eso hacía que el contagio se hubiera podido producir innumerables veces y sin ninguna contención.
Las autoridades hondureñas tuvieron un arduo trabajo con todos estos datos, pero gracias a sus esfuerzos, a día de hoy podemos decir que, en los últimos dos años, se han reducido el número de casos de VIH, una estupenda noticia que llena a todos de felicidad y esperanza, y de ganas de seguir luchando contra esta enfermedad.
En general, el comúnmente llamado SIDA ha golpeado duramente a los países del centro y el sur de América, dado el desconocimiento de este virus al tratarse de lugares donde la educación no está al alcance de la población, a las medidas de higiene y profilaxis por contener zonas de poco desarrollo, y al alcance poco generalizado de tratamientos para paliar sus efectos.